COLABORACIONES MUSEOLÓGICAS

El programa de colaboraciones museológicas de Nunca fuimos contemporáneos tiene como concepto rector el desformalismo. Por un lado, éste evoca una escuela historiográfica, el formalismo y, por el otro, la relación montaje-desmontaje: un procedimiento de análisis crítico tanto de las formas artísticas como de sus significados en un marco museográfico específico. Al integrar opuestos, la relación entre estos términos asociados a la historiografía y la teoría estética conforma un concepto dinámico que permite visualizar las formas culturales como un campo de tensiones, un nudo gordiano.

En términos dialécticos, el desmontaje presupone la condición de distanciamiento de la mirada; algo cercano al distanciamiento y el extrañamiento que reconocemos en el concepto de montaje a partir de Walter Benjamin y Bertolt Brecht. Desformar alude a una mirada puesta en la historicidad de las formas como si fueran síntomas o imágenes anacrónicas que persisten en el tiempo, tal como las entendió el historiador Aby Warburg. Por medio de este procedimiento asumido como estrategia curatorial, lo que se pretende es producir un “efecto distanciador”, una mirada crítica para situar al espectador en una actitud analítica frente a las formas de la historia, sus instituciones, tradiciones, etc. Según la posición distanciada que asumen la curaduría y los proyectos artísticos de Nunca fuimos contemporáneos, se pretende asumir la inevitabilidad de la mirada distante y, al mismo tiempo, aprovechar este alejamiento para “desformar” la realidad en una suerte de extrañamiento. Si las formas actuales se debaten entre lo actual y lo anacrónico, ¿cómo podemos desformarlas al grado de que mediante el extrañamiento del desmontaje museográfico y artístico lo contemporáneo aparezca en complicidad con lo histórico? En términos curatoriales esta condición paradojal se despliega a partir de la conformación de constelaciones u operaciones en red de los diversos campos de fuerza que le dan a la forma su sentido. Por lo tanto, desformar implica siempre reconstituir lo mismo —la tradición—, desde el efecto de extrañamiento de su propia identidad.

El formalismo hace alusión a las vertientes que estudian el arte a partir del desarrollo autonómico de sus formas, mientras que el desmontaje, por lo contrario, supone un procedimiento de distanciamiento que permite escudriñar el contexto social, político, religioso y económico. En este sentido, por desformalismos entendemos la función del arte como un instrumento de negociación para actuar de manera directa en el entramado simbólico, produciendo un extrañamiento de lo habitual.

Este programa se llevará a cabo en diversas sedes del corredor cultural zacatecano en las cuales se presentarán las siguientes exposiciones:

 

Geometría sin fin. Una selección de la Colección FEMSA

Desde los años sesenta del siglo pasado, la abstracción geométrica ha sido enmarcada como una solución distintiva del arte moderno en América Latina. Críticos e historiadores han conceptualizado distintas categorías para situar al arte de soluciones geométricas como un fenómeno regional. La terminología es amplia y recorre distintos espectros. En cuestiones temporales, por ejemplo, se mueve entre extremos. Las formulaciones van desde la reflexión de una geometría americana, que indaga en las culturas originarias del continente, hasta una lectura sobre lo geométrico como índice de una modernidad de avanzada. Otras categorías abordan la abstracción geométrica a partir de su carácter comunicativo y relacional (en términos fenomenológicos), resaltan el impulso analítico de sus estructuras o formas así como señalan su potencial utópico. Esta exposición busca revisar estas categorías históricas así como postular nuevas que se relacionan críticamente con dichas conceptualizaciones elaboradas en el siglo XX. El artista Felipe Mujica ha realizado una serie de piezas que son parte de exposición a la vez que funcionan como dispositivo museográfico.  

Jennifer Allora & Guillermo Calzadilla, Marcelo Bonevardi, Ary Brizzi, Lygia Clark, Carlos Cruz-Diez, Helen Escobedo, Manuel Felguérez, León Ferrari, Pedro Friedeberg, Gego, Carmen Herrera, Julio Le Parc, Francisco Matto, Francisco Moyao, Eduardo Ramírez Villamizar, Vicente Rojo, Kazuya Sakai, Sebastián, SEMEFO, Jesús Rafael Soto, Eduardo Terrazas, Luis Tomasello y Joaquín Torres-García.


ABSTRACCIONES

Este apartado de colaboraciones museológicas consta de cuatro proyectos que tendrán lugar en el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez de Zacatecas.

El espacio múltiple

Este proyecto busca revisar y actualizar El espacio múltiple, una de las investigaciones más sobresalientes realizada por Manuel Felguérez durante la década de los setenta. El proyecto se basó en una combinatoria de formas geométricas, paletas de colores fríos y cálidos así como de distintos soportes:la pintura, la escultura, la gráfica y el arte público. El espacio múltiple fue un proyecto sustentado en un amplio marco teórico que contemplaba desde cuestiones fenomenológicas, sustentadas en el trabajo de Rudolf Arnheim, hasta interpretativas, apoyadas en los escritos de Umberto Eco. Esta serie de trabajos también sirvió a Felguérez como antecedente de su proyecto La máquina estética, la primera indagación realizada por un artista mexicano en la que se cruzaron los terrenos del quehacer artístico con el de la cibernética.

Geometrías

Desde los años setenta del siglo pasado, el arte con cierta solución geométrica realizado en América Latina ha sido visto como un tema común para articular una suerte de arte de la región. En México, esta tendencia es apreciable en la introducción y desarrollo del término geometrismo. Esta postura ha seguido vigente entre teóricos e historiadores del arte realizado en América Latina desde inicios del siglo XIX. En muchas de estas investigaciones o ejercicios curatoriales, no obstante, la producción mexicana ha estado ausente. Este proyecto de exhibición busca remediar esta cuestión al entablar un diálogo entre artistas mexicanos con los de otros países de la región. Del mismo modo, se buscará ampliar la discusión sobre la geometría en el arte del siglo XX y siglo XIX incluyendo casos que señalan su empleo lírico, crítico, entre otras cuestiones.

Gestualidades

Un efecto que ha tenido el privilegiar la abstracción geométrica en el estudio del arte de América Latina desde los años setenta ha sido la oclusión de la abstracción gestual, lírica o informal en la región. Este proyecto de exposición busca poner atención en este legado del arte moderno de la región que se extiende desde mediados del siglo pasado hasta nuestros días.

Osaka 70

Este proyecto busca revisitar la historia del pabellón mexicano en la feria internacional de Osaka 70. En esa ocasión, Fernando Gamboa (1909-1990) comisionó a nueve pintores (Lilia Carrillo, Gilberto Aceves Navarro, Arnaldo Coen, Francisco Corzas, Manuel Felguérez, Fernando García Ponce, Francisco Icaza, Brian Nissen y Vlady) la factura de pinturas de grandes proporciones a la manera de murales transportables. Gamboa buscaba presentar un nuevo muralismo que, aunque con un sentido crítico, se separaba del realismo y la figuración de la Escuela Mexicana de Pintura. El proyecto de exhibición buscará especular con esta iniciativa así como con la historia poco conocida de estos murales, los artistas invitados a realizarlos, su presentación en Japón en 1970 y su historia posterior a este evento.


ARTE BARROCO

Este proyecto busca investigar y actualizar el arte barroco mexicano, particular del periodo colonial y que es distintivo de la ciudad de Zacatecas. Más que centrarse en sus soluciones religiosas, la exposición buscará mostrar la contemporaneidad de algunos de sus recursos formales, como son los juegos de perspectiva, su lógica narrativa, trucos ópticos, entre otras cuestiones. Aunque generalmente olvidado, el arte del barroco, al igual que muchas prácticas artísticas contemporáneas, desafiaba y deconstruía categorías y géneros aislados, mezclando y haciendo interactuar distintos medios.


GRÁFICA Y DIBUJO

Zacatecas cuenta con una larga tradición en el terreno de la producción gráfica y cuenta con uno de los acervos más relevantes dentro de esta línea en el Museo Pedro Coronel. Este proyecto, concebido por Caroline Montenat, revisará dicho acervo abriendo un diálogo entre estas obras históricas y ejemplos de prácticas contemporáneas.


 

Siempre fuimos contemporáneos

La disciplina moderna reunía, enganchaba, sistematizaba para que se mantuvieran juntos, la cohorte de los elementos contemporáneos y de tal modo eliminar a los que no pertenecían al sistema. Esa tentativa ha fracasado, siempre ha fracasado. 

Bruno Latour, Nunca fuimos modernos (1)

 

Esta exposición de artistas zacatecanos tiene como anclaje un referente colonial, el Antiguo Templo de San Agustín en el centro de Zacatecas. Con base en este edificio histórico, un templo con planta en forma de cruz, la propuesta museográfica laberíntica consiste en una estructura superpuesta al programa religioso colonial. Concebida como un espacio desjerarquizado para exhibir la obra de 51 artistas de diversas generaciones, talleres y filiaciones, esta exposición es el reflejo de visitas de estudio así como de la compleja e intrincada relación que guardan las formas artísticas actuales con la historia zacatecana. Esta exposición, más que un compendio historiográfico o una sistematización del arte local, busca entretejer la vasta producción artística local como una suerte de inconsciente cultural colectivo. Al poner bajo el mismo concepto museológico a diversos artistas históricos como Manuel Pastrana, Julio Ruelas y Francisco Goitia con figuras consagradas internacionalmente como son los hermanos Pedro y Rafael Coronel, Manuel Felguerez, así como los maestros zacatecanos subsecuentes a la generación de ruptura y una diversidad de propuestas de artistas jóvenes también de distintas filiaciones, la intención de esta exposición es abrir un diálogo multigeneracional que de cabida a futuras revisiones del arte moderno y contemporáneo zacatecanos.

Este análisis parte de una excursión por el modo en que las formas simbólicas desde el barroco y las artes populares hasta los repertorios de la pintura moderna abstracta y/o realista, se constituyen históricamente en múltiples articulaciones técnicas, soportes y estéticas ligadas al contexto cultural local. Por medio de esta aproximación, la exposición cuestiona la noción de lo contemporáneo enunciada por los centros artísticos y los circuitos de las bienales internacionales, para interpelar a la contemporaneidad en tanto una mirada reflexiva que actualiza lo histórico desde una localidad específica. En este sentido, más que pertenecer a una sistematización que mantiene junta la cohorte de elementos, (2) la pregunta por lo contemporáneo aquí se refiere más bien a una reflexión cuya respuesta varía dependiendo del lugar desde el cual se enuncia. Esta propuesta museográfica se concibe como consecuente con un proyecto de bienal que parte de la necesidad de articular metodologías curatoriales tanto descentradas geográficamente como descentralizadas de las categorías del arte contemporáneo global. 

Iván Ávila, Juan Carlos Badillo Herrera, Enrique Barajas Pro, Odin Barrios, Fernando Candber, Renny Castillo, Pedro Coronel, Rafael Coronel, Javier Cortés Martínez, Inés Cusi, Emilio Carrasco Gutiérrez, Anakaren Corvera, Marco A. Chávez Pérez, Manuel Dena Salazar, Javier Díaz Riva Palacio, Patricia Dunn, Manuel Felguérez, Sarah Goaër, Francisco Goitia, Gaspar GU, Ismael Guardado, Armando Haro, Fernando Jiménez Luévano, Iván Leaños, Omar Lemus, Alfonso López Monreal, Pedro López Recendez, Osvaldo Lugo, Uriel Márquez Romo, Guillermo Méndez, Leobardo Miranda, Alejandro Nava, Alberto Ordaz, Manuel Pastrana, Tarcisio Pereyra, Ángeles Perelló, Antonio Pintor, Jesús Reyes Cordero, Mónica Romo, Juan Manuel de la Rosa, Julio Ruelas, Adrián Ruiz Esparza, Susana Salinas, Carlos Alberto Sánchez, Francisco de Santiago, Gabriela Suárez del Real, Sara María Terrazas, Joaquín Trujillo, Ignacio Vera Ponce, Juan Carlos Villegas y Leticia Zubillaga.

(1) Bruno Latour, Nunca fuimos modernos. Ensayos de antropología simétrica (Buenos Aires: Siglo XXI, 2012), 112.

(2)  Idem.


 

ESTUDIOS

Este programa de exposiciones tiene su base en el procedimiento curatorial conocido como “visita de estudio”, que tiene como eje el diálogo con los artistas locales. A partir de estos intercambios, queremos buscar, propiciar y/o develar tanto las afinidades como las diferencias que existen en el campo de la producción artística actual en Zacatecas. En este proceso, el término estudio tiene un doble sentido: por un lado, se refiere al espacio de producción artística y, por otro, a los casos de estudio en tanto formato de investigación curatorial.

La iniciativa concibe un espacio de exposiciones continuas con el objetivo de propiciar diálogos entre artistas de diversas generaciones y posturas estéticas. Es, además, una herramienta de investigación curatorial que cuestiona el aislacionismo de la producción de estudio al estimular encuentros que buscan estrechar los vínculos entre artistas y visibilizar relaciones entre la producción artística local —moderna y contemporánea— con su entorno cultural, histórico y social.

Los conceptos de nodo, red, espacio múltiple y montaje híbrido, que subyacen al programa de la XIII Bienal FEMSA, Nunca fuimos contemporáneos, fundamentarán las exhibiciones de obras y artefactos que se llevarán a cabo en los espacios Cubo blanco y Cubo negro dentro de El Santero.