¿QUÉ ES LA BIENAL FEMSA?

Ideograma red

Fundada en 1992, la Bienal FEMSA es una plataforma itinerante establecida con el propósito de reconocer, fortalecer, estimular y difundir la creación artística en México. A lo largo de catorce ediciones se ha consolidado como una importante impulsora del arte y la cultura del país, al tiempo que ha adquirido cada vez más relevancia a nivel internacional.

INESTIMABLE AZAR

Gestos para una inventiva libre de mando

En Michoacán existen notables ejemplos de arte moderno, principalmente de carácter público¹, realizados después de la Revolución de 1910. A partir de los años treinta, varios artistas nacionales e internacionales, como Ramón Alva de la Canal, Grace y Marion Greenwood, Philip Guston, Fermín Revueltas, Juan O’Gorman y Alfredo Zalce, ejecutaron una serie de murales —que siguen siendo poco conocidos— en las ciudades de Morelia y Pátzcuaro, sedes de la XIV Bienal FEMSA. Sus piezas constituyen el punto de partida de las tres líneas de investigación de esta edición: realismos, integración plástica y prácticas artísticas tradicionales.

Para generar la propuesta, también se han revisado diversos textos escritos en México por algunos de los artistas mencionados, así como por otros autores nacionales e internacionales, en los que se han encontrado inclinaciones progresistas en las prácticas artísticas de esa época, que acompañan sus «ideas sociales»² más evidentes. Entre las actitudes artísticas imprescindibles en ese momento se encuentran la actualización de la tradición y la historia, el principio radical de la experimentación plástica, un internacionalismo fraternal, la libre asociación amistosa y creativa, así como la estimación del azar –entendido como los momentos en los que coinciden lo subjetivo y lo objetivo, los ideales individuales y los eventos de la vida social y material—. De esta última consideración, y del conjunto de dichas actitudes, se desprende el título de la presente edición de la bienal: Inestimable azar³, cuyo nombre implica una disposición de apertura a distintas condiciones, encuentros y diálogos que permitan las ciudades sede.

Las tres líneas de investigación antes mencionadas guían a su vez los cuatro programas de la XIV Bienal FEMSA: curatorial, pedagógico, público y editorial. De esta manera, el proyecto da continuidad al formato que se presentó con la XIII Bienal FEMSA en las ciudades de Zacatecas y Guadalupe, realizada entre 2018 y 2019.

uno. Realismos

Por lo general, este término cuenta con una percepción esquemática. En México, suele confundirse con otros como figuración y hasta muralismo; y la situación no es muy distinta en el resto de Latinoamérica. Sin embargo, al observar el trabajo realizado por artistas como Guston, O’Gorman o Zalce en Michoacán, se puede apreciar claramente lo imposible que resulta hablar de un realismo. Lo mejor es pensar en realismos —en plural— y advertir lo imprescindible que es empezar a discutir su historia, su carácter transnacional y la forma en la que se desenvolvieron local e internacionalmente a partir de la segunda mitad del siglo XX cuando la no-figuración acaparó la escena del arte local, y en gran medida, la internacional. También es necesario evaluar las distintas maneras en la que actualmente se puede entender este legado, tanto en términos de representación como a través de otras consideraciones que podrían ser de orden materialista o ecológico.

Los murales históricos de Michoacán permiten otro tipo de discusiones. El Muralismo se presta, por ejemplo, para estimar el tema de las vanguardias históricas ex-céntricas y reconsiderar su impacto global a lo largo del XX. Del mismo modo, sirve para ponderar su posterior desarrollo en relación con las instituciones y el mercado global del arte, así como comprender su desenvolvimiento como una corriente paralela a las tendencias académicas o comerciales imperantes, hasta el punto de omitirlas la mayoría de las veces.

dos. Integración plástica

El concepto de integración plástica en México está unido a la historia del muralismo como una práctica de arte público, de la forma en la que la obra de arte se integraba a una situación arquitectónica o espacial, al diálogo y al trabajo entre distintas disciplinas. Así, esta segunda línea de análisis propuesta por la XIV Bienal se une a la vocación pública del arte moderno de Morelia y Pátzcuaro, aunque no centra su atención en el medio del mural exclusivamente. De hecho, ambas ciudades ofrecen —de manera sintética— un resumen de los paradigmas del arte público más reconocidos en México durante el siglo XX. En el Bosque Lázaro Cárdenas, por ejemplo, se pueden encontrar importantes obras, a manera de esculturas urbanas, realizadas durante la segunda mitad del siglo XX por artistas como Arnold Belkin, Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Ángela Gurría, Hersúa y Marta Palau, entre otros. Frente a este escenario, se investigará la pertinencia de este tipo de proyectos en la actualidad, a fin de ahondar en su función y entender cómo pueden responder a las necesidades materiales o sociales de los espacios.

tres. Prácticas artísticas tradicionales

Durante la segunda mitad de la década de los años treinta del siglo XX, se fundó en Pátzcuaro el primer museo dedicado a las artes e industrias populares en México. En términos institucionales, el hecho marcó un punto decisivo para la formación de una nueva categoría artística que actualmente amerita una revisión. Por eso, esta línea de investigación no sólo propone un acercamiento material y técnico a las obras, sino también una revisión de la historia de las denominadas artes populares, su formulación, sus autores, su particular marco institucional y las percepciones generalizadas alrededor de estas piezas. Asimismo, se enfatizará en la cualidad de su producción, realizada con métodos y principios alejados de los convencionalismos de la institución global del arte.

PROGRAMAS

Programa curatorial

23 artistas y un colectivo —nacionales e internacionales— han sido invitados para generar proyectos que, sin responder a una temática en particular, se puedan vincular azarosamente con las discusiones que puedan surgir a partir del patrimonio artístico moderno de Michoacán, de los espacios sociales de Pátzcuaro y Morelia en los que se desarrollará la XIV Bienal FEMSA, así como de las colaboraciones con distintos agentes locales. Además, se comisionaron a cinco artistas, gestores y curadores locales, para desarrollar exposiciones colectivas que reúnan el trabajo de artistas michoacanos o asentados en el estado. Finalmente, en colaboración con la Colección FEMSA, Inestimable azar contempla una exposición de corte historiográfico, Realismo a contracorriente, que se presentará en el Centro Cultural Clavijero de Morelia.

Con el ánimo de dar continuidad a las propuestas de la XIII Bienal FEMSA Nunca fuimos contemporáneos, Inestimable azar se plantea generar intervenciones museológicas, como el desarrollo de proyectos para alguna de las sedes en diálogo con sus acervos patrimoniales —arquitectónico, plástico y objetual— así como con su vocación y mandato de saberes.

Programa público

En consonancia con el planteamiento curatorial de esta edición, centrada en reflexionar sobre la producción artística contemporánea a partir de una reconsideración del arte moderno mexicano, tomando como punto de partida el contexto específico de las sedes de Morelia y Pátzcuaro, el programa público busca ahondar en la investigación histórica y las aproximaciones críticas de las narrativas que sobre el arte de vanguardia posrevolucionario existen hasta ahora, así como pensar en los distintos legados, lecturas y maneras en las que estas obras nos interpelan en el presente.

Con estas ideas en mente, se proyectarán una serie de actividades —entre conferencias y mesas redondas— con reconocidos especialistas nacionales e internacionales, articuladas a partir de las líneas de trabajo de esta edición: realismos, integración plástica y prácticas artísticas tradicionales.

Asimismo, se contempla una serie de charlas, conciertos, talleres y diversas actividades que se llevarán a cabo en distintas sedes y espacios de Morelia y Pátzcuaro.

Todas las actividades son gratuitas.

Programa pedagógico

La gran cantidad de espacios culturales y el creciente número de agentes, artistas y gestores culturales de las sedes de la XIV Bienal Femsa son el punto de partida del programa pedagógico, concebido como un curso de reflexión sobre el quehacer de exposiciones, a partir de la revisión de distintos modelos curatoriales, las maneras de perfilar ejercicios de mediación y el giro pedagógico en el arte.

De forma específica, se plantea revisar la articulación entre curaduría, gestión y pedagogía desde una perspectiva que combine distintas aproximaciones teóricas con la práctica. Los objetivos son fortalecer y ampliar la visión crítica de quienes se acerquen al programa pedagógico, así como brindarles herramientas para su desarrollo dentro del campo artístico, curatorial, de la crítica o la gestión.

El programa está dividido en 3 módulos:

  1. Gestión de exposiciones y curaduría
  2. Arte, mediación y giro pedagógico
  3. Escritura y universo editorial

Aunque la participación en cada módulo del programa pedagógico funcionará a través de convocatoria, algunos de los invitados impartirán charlas abiertas al público general. Este programa es presencial y gratuito, con cupo limitado.

Programa editorial

Con la finalidad de reunir y dar salida a los contenidos y reflexiones que tendrán lugar a través de los distintos programas de la XIV Bienal FEMSA, el programa editorial está dividido en tres proyectos: una compilación crítica de carácter histórico, un antimanual de curaduría y una memoria de las comisiones, la exposición y las distintas actividades de los programas de Inestimable azar.

La compilación de carácter histórico reunirá algunos de los manifiestos y documentos históricos de los cuales parten los planteamientos de la bienal —como el Manifiesto por un arte revolucionario independiente (1938), realizado por André Breton, Diego Rivera y León Trotsky, por poner solo un ejemplo–, textos de investigación que hayan abordado este periodo con anterioridad, y ensayos comisionados a especialistas y académicos, entre los que se encuentran los participantes del programa público.

La creación de una especie de antimanual busca reflexionar sobre los encuentros y cruces del arte con la curaduría y la pedagogía. Se trata de una publicación que pueda servir tanto a los participantes del programa pedagógico, como a aquellos interesados en la creación de exposición y en las reflexiones críticas en torno a la curaduría y la mediación. Entre los colaboradores estarán los invitados al programa pedagógico y profesionales con una significativa trayectoria en estos temas.

El último volumen recogerá los resultados de todas las actividades, comisiones y exposiciones llevadas a cabo durante la XIV Bienal FEMSA. Más allá de ser un registro fotográfico, la publicación está pensada como un espacio que dé continuidad a los proyectos expositivos, de manera que permita ahondar en los contenidos, los procesos creativos y de investigación de todas las comisiones y exposiciones, así como en todo aquello que por motivos de espacio no puede aparecer en el espacio público o museográfico. La publicación busca reconfigurar y desdoblar el ámbito expositivo hacia el espacio editorial, el cual perdurará una vez terminada esta edición de la bienal.


¹ Esto se debió en gran medida a que en 1938, el entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas —oriundo de Michoacán—, consolidó un programa nacional progresista que, entre otras cosas, aplicó una política radical de asilo y permitió la libre expresión y asociación intelectual y artística.
² El término de idea social se toma del trabajo de Samuel Ramos, Diego Rivera, publicado en 1958.
³ Esta revisión se centra en la tradición de textos históricos de vanguardia artística de carácter transnacional, escritos por autores nacionales e internacionales, vinculados con el contexto cultural nacional. Este legado es anterior a los años treinta, como se puede apreciar con el texto de David Alfaro Siqueiros Tres llamados a los artistas plásticos de América (1921). A partir de esa década destacan, entre otros, los documentos de Luis Cardoza y Aragón, Arte y revolución: Una polémica en la LEAR (1935); Antonin Artaud, Carta abierta a los Gobernadores de los Estados de México (1936) y Lo que vine a hacer a México (1936); Juan O´Gorman El Departamento Central, inquisidor de la nueva arquitectura (1936); la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, ¿Qué debemos al cubismo? (1936) y Balance de la LEAR (1937); André Breton, Diego Rivera, León Trotsky, Manifiesto por un arte revolucionario independiente (1938); Wolfgang Paalen, The New Image (1941), y César Moro, Coriconcha (1943). El manifiesto de 1938 es relevante para la propuesta de la XIV Bienal FEMSA tanto por su concepción del azar como por propugnar por un sistema intelectual sin restricciones, es decir, una inventiva libre de mando.