LABORATORIO DE MEDIACIÓN: CURADURÍA PEDAGÓGICA

En las últimas décadas, artistas y curadores se han comprometido de modo creciente en exposiciones, proyectos y programas que se apropian los tropos de la pedagogía como método y forma enfatizando su compromiso con lo público: conferencias, seminarios, bibliotecas, salas de lectura, publicaciones, talleres y escuelas. De esta manera, se ha ido consolidando el uso del concepto de curaduría educativa para referirse a un tipo de labor a medio camino entre la práctica curatorial y pedagógica o inclusive la práctica artística y la especulación teórica. ¿A qué clase de práctica nos referimos cuando hablamos de curaduría pedagógica? ¿En qué consiste? ¿Cuál es su método y de dónde toma sus modelos?


Los días 31 de mayo, 1 y 2 de junio de este año tuvimos la visita de Mónica Amieva en El Santero.

Las primera sesión buscó generar un diálogo productivo de estos cuestionamientos y revisar diversos planteamientos de la estética y la teoría del arte contemporáneo como marcos para comprender los usos de las confusas categorías de mediación, educación, servicio, comunicación y pedagogía en el campo del arte contemporáneo.

La segunda sesión, abordó el surgimiento de la educación estética en el entramado de la modernidad con el fin de responder a las preguntas de cómo se ha redefinido el papel político de la educación estética en nuestros días, cómo se han complejizado las problemáticas que tenemos que enfrentar y qué lecciones podemos obtener con una mirada retroprospectiva, para las prácticas de curaduría pedagógica en la actualidad.

Paralelamente a estas narrativas y especialmente en la tercera sesión, se analizaron diversos ejemplos de programas de museos, bienales y proyectos autogestivos así como herramientas para conceptualizar e implementar proyectos con alguna dimensión pedagógica, de acuerdo al perfil profesional y los intereses particulares de los participantes.